No siempre es fácil darse cuenta de que la cabeza está pidiendo un momento distinto en el día. Estas son algunas señales comunes de que te vendría bien sumar un espacio creativo a tu rutina.
1. Sentís que los días se repiten sin distinción
Cuando todo se siente igual, un momento propio ayuda a marcar un antes y un después en la jornada.
2. Terminás el día sin haber hecho nada "para vos"
Si todo tu tiempo fue para el trabajo, la casa o los demás, es momento de reservarte un ratito propio.
3. Te cuesta desconectar antes de dormir
La mente sigue "prendida" con pendientes: una actividad manual ayuda a bajar ese ritmo antes de acostarte.
4. Sentís que perdiste la paciencia más rápido de lo habitual
El estrés acumulado sin válvulas de escape suele traducirse en más irritabilidad.
5. Extrañás hacer algo "solo porque sí"
Si hace tiempo que todo lo que hacés tiene un objetivo o una obligación detrás, es momento de sumar algo sin ningún fin más que disfrutarlo.
Si te identificaste con alguna de estas señales, puede ser el momento de darte ese espacio creativo que venís posponiendo.
