"No tengo tiempo" es la excusa más común para dejar de lado lo creativo. Pero la creatividad, como cualquier hábito, no necesita horas: necesita constancia. Te contamos cómo sumarla a tu semana sin que se sienta como una obligación más.

Empezá con minutos, no con horas

Diez minutos por día suman mucho más que dos horas una vez al mes. La clave está en la frecuencia, no en la duración.

Asociala a algo que ya hacés

Después del café de la mañana, antes de dormir, en la pausa del mediodía: sumarla a un momento fijo del día ayuda a que se vuelva automática.

Tené el material siempre a mano

Si tenés que buscar y armar todo cada vez, es más fácil que lo postergues. Un kit siempre listo elimina esa barrera.

No se trata de encontrar tiempo, sino de hacerle un lugarcito fijo en tu semana. Con constancia, en poco tiempo va a ser una parte más de tu rutina.