Ese brillo dorado o plateado que ves en tarjetas y libretas tiene nombre: foil. Y la buena noticia es que no hace falta una plancha especial para lograrlo. Con un lapiz foil y un poco de práctica, podés sumarle ese detalle final a cualquier proyecto de papelería.
¿Cómo funciona el Lapiz foil?
Es un marcador con un adhesivo especial. Dibujás o escribís con él sobre el papel, dejás secar unos segundos y después colocás la lámina de foil encima, presionando con el dedo o un paño.
El paso clave: el tiempo de secado
Ni muy poco ni de más: el adhesivo tiene que estar pegajoso pero no líquido. Un par de intentos y le vas a agarrar el punto justo.
Ideas para animarte
Nombres, frases, contornos de dibujos o detalles en una portada: el foil le da un salto de calidad a cualquier proyecto sin necesitar más que el pen y la lámina.
Sumale este detalle a tu próxima tarjeta o agenda, vas a ver la diferencia enseguida.
