No hace falta una tarde libre para conectar con tu lado creativo. A veces, con 10 minutos entre reunión y reunión alcanza para bajar un cambio y volver con otra energía al resto del día. Te dejamos algunas ideas para tener siempre a mano.

1. Una hoja de pintura con números chica

Los diseños pequeños se pueden avanzar de a poquito, sin necesidad de terminarlos de una sola vez.

2. Unos minutos de diamond painting

Colocar diamantitos es de esas actividades que ocupan las manos y despejan la cabeza casi sin darte cuenta.

3. Un garabato libre en tu libreta

Sin objetivo, sin "que quede lindo": solo dejar que la mano se mueva sobre el papel.

4. Estampar algo con un sello

Un sobre, una nota, tu agenda: un sello y una tinta alcanzan para sumar un momento de color a tu escritorio.

5. Colorear un mandala o diseño simple

Repetitivo, relajante, y perfecto para retomar el trabajo con la cabeza más clara.

Tené alguno de estos kits siempre cerca del escritorio: la próxima pausa te va a rendir mucho más.