No hace falta sentarte a meditar en silencio para practicar mindfulness. Para muchas personas, colocar diamantitos uno por uno sobre una tela cumple exactamente la misma función: concentrar la mente en una sola cosa, acá y ahora.

Por qué funciona como mindfulness

La repetición del movimiento, la concentración en el color y el número, y la ausencia de pantallas de por medio generan un estado de atención plena, similar al que se busca en la meditación tradicional.

Ideal para después de un día pesado

A diferencia de scrollear el celular, el Diamond Painting te devuelve al presente: no hay notificaciones, solo vos y tu cuadro.

Empezá con sesiones cortas

No hace falta terminar el cuadro en una noche. Con 15 o 20 minutos antes de dormir, ya vas a notar la diferencia en cómo llegás a la cama.

La próxima vez que sientas la cabeza saturada, probá cambiar el celular por un ratito de diamantitos. El resultado te va a sorprender.